Ir al contenido principal

Entradas

como es el verdadero amor de Dios

pide y se te dará Los humanos siempre tenemos sueños y anhelos, estos pueden venir de la inspiración o de la mente.  Dios quiere darnos lo mejor, porque es amor. Los seres humanos no comprendemos todo lo que pasa en el mundo, ni sabemos que es lo mejor para nosotros, estamos conscientes de nuestra mente apenas un 10%, no podemos saber que es lo correcto. En la biblia dice "Dios sabe lo que necesitas antes de que se lo pidas", y esto es cierto. Aveces puedes pedir lo que consideres que es correcto para ti en ese momento, pero puede ser que en un largo plazo, eso no haya sido lo correcto.  Dios quiere que le des permiso para darte lo mejor; Dios no es un esclavo al que le puedes dar ordenes. Dios te ama mucho más de lo que tú puedes imaginar. "Pide y se te dará". El problema es que lo que tú pides no es tan grande como lo que "el de arriba" quieren regalarte. Tal vez te parezca aceptar que estén dispuestos a darte algo tan grande: ...

Aprende a no sufrir

No es fácil cambiar de modo de pensar. Es fácil ser feliz, pero aprender a no ser desgraciado  puede resultar difícil. La felicidad es la condición natural de la persona. Esto es evidente cuando se observa a los niños pequeños. Lo que es difícil es deshacerse de todos los  "deberías" y "tendrías que" que has digerido en el pasado. El nuevo pensamiento requiere ser consciente de tus viejos pensamientos. Te has acostumbrado a patrones  mentales que identifican las causas de tus sentimientos en hechos externos.

Puedes perdonar

El perdón. el perdón contiene la promesa de que encontraremos la paz que todos deseamos. Nos promete la liberación del poder que ejercen sobre nosotros las actitudes y los actos de otras personas. Nos vuelve a despertar a la verdad de nuestra bondad y el hecho de que somos dignos de amor. Contiene la promesa cierta de que seremos capaces de descargarnos cada vez más de la confusión emocional y de seguir adelante sintiéndonos mejor con nosotros mismos y con la vida. Basta decir la palabra «Perdona» y la reacción de algunas personas es inmediata: «¿Estás de broma?», «¿Jamás!», o «¿Perdonarla después de lo que me ha hecho?», o incluso «¡Ojalá pudiera!». A veces es posible que la sola idea de perdonar a alguien intensifique los sentimientos de cólera y rabia. Otras veces, puede que la idea produzca un inmediato alivio.